La ansiedad a los exámenes puede echar por tierra los planes de muchos años e incluso carreras.

Sienten un miedo intenso a esta situación e incluso adelantan los acontecimientos de lo que va a ocurrir durante los exámenes.

En ocasiones la sensación de fracaso es tal, que los estudiantes evitan estudiar o incluso presentarse a las pruebas habiendo estudiado, porque están convencidos de que van a suspender.

Pero los jóvenes afectados por estos grandes cúmulos de estrés que acaban derivando en la ansiedad que les provoca el pensar en la hora del examen, no son precisamente malos estudiantes. Precisamente muchos tienen buenos hábitos de estudio y son muy perfeccionistas.

Suelen tener unas expectativas elevadas y unos objetivos muy altos, de manera que su autoestima depende mucho de sus logros académicos. Si les falla esto, les falla todo.

Para los estudiantes este fantasma tiene nombre y para unos son los exámenes finales,  para otros se llama selectividad, cualquiera de los dos puede llevar al alumno a un estado de angustia sin precedentes.

Métodos para superar estrés

Un aspecto importante que tener en cuenta es que esta ansiedad debe ser reconocida por la propia persona, y distinguir sus causas con claridad, que podemos concentrar en dos principales:

  1. La falta de preparación, la inseguridad en lo aprendido, el llevar todo cogido con pinzas tras el atracón de estudio de la última noche no son buenas compañeras. Esta es una de las causas más comunes de todo este agobio. Falta estudio reposado, faltan repasos y repeticiones, falta el estudio a largo plazo. En este caso mejorar la disciplina de trabajo, organizarse bien diariamente, ser fiel a la pequeña batalla de cada día y no dejar siempre las cosas para el último momento, eliminaría buen parte del problema.
  2. El perfeccionismo junto a la baja autoestima. La importancia que se da a los exámenes no es ajustada a la realidad y el temor al fracaso, que siempre se ve posible (pues muchas veces el fracaso para estos alumnos consiste en no llegar a las altas notas acostumbradas), les infunde angustia. Deben interiorizar que un suspenso no significa que la vida académica y profesional ha terminado. Con un buen sistema de gestión de tiempo de estudio, que incluya horas de ocio y descanso, y con una visión más ajustada a la realidad se puede mejorar notablemente.Lo más importante para vencer la ansiedad es saber reconocer tus logros y afrontar las derrotas de forma adecuada y constructiva, con esperanza. Ahí es bueno que los padres y profesores acompañen a los estudiantes a gestionarlo bien.

Para evitar que el estrés aumente vertiginosamente los días próximos al examen, es importante que tengamos un calendario u horario en el que organizar todas nuestras horas tanto de estudio como de ocio, para conseguir llegar a tiempo con todo el temario el día del examen.

Por esto desde Task&Time comprendemos que un buen sistema de gestión de aprendizaje tanto si tiendes a tener mejores resultados como si no, puede sacar de muchos apuros y agobios innecesarios a nuestros estudiantes.

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