La innovación es necesaria en educación, ¡sin duda!. ¿Qué centro educativo puede hoy en día permitirse el lujo de mantenerse al margen del torrente de cambios y posibilidades que está llegando a la escuela?. Al menos hay temor entre los privados y concertados a parecer un centro educativo anclado en el pasado.

Sumarse al carro de la innovación

Innovación en las clases

Se ha entrado en una dinámica de sumarse al carro de la innovación metodológica y tecnológica. Probablemente tengan un valor muy relativo y un efecto negativo sobre el profesorado.

Por ejemplo, se dan decisiones de compra de sofisticados equipos de alto precio y difícil amortización. Su aprovechamiento por parte de los docentes va a ser muy limitado. O se implantan cambios metodológicos de calado que requieren largos años de formación. Por no hablar del olvido de procedimientos de evaluación del beneficio pedagógico real que tienen sobre los estudiantes.

Buscando innovación, y con buena voluntad, se han ido sumando múltiples cambios y cargas de trabajo sobre las espaldas del profesorado. Como si le sobrara energía para continuar desarrollando,

su labor cotidiana con la misma calidad como lo hacía antes.

La mayor parte de las innovaciones levantan ya una cierta urticaria al profesorado que recela y se revela contra modas pasajeras. Las manías del mercado o el marketing tecnológico que al final pagan ellos con su tiempo.

Innovacion en la educación

Por eso, la mejor innovación es la que se gana al docente cuando la prueba. Lejos de verla como una carga, comprende que le hace mejor profesor. Su coste humano de preparación y aplicación lo merece.

En el campo de la tecnología educativa probablemente muchas aplicaciones y plataformas digitales de gestión escolar no pasarían la prueba de experiencia de usuario. Es el caso de la función “pasar lista”. Angustia a los profesores y  retrasa el inicio de la clase en esos minutos cruciales del arranque. Se echa falta un diseño creado por profesores y para profesores. Este debe  entender la importancia del tiempo de ejecución de cada tarea, por trivial que parezca.

Esta es la razón de StudyTask

StudyTask ha querido ser un ejemplo de usabilidad entre las aplicaciones educativas. Su función básica se logra en 15 segundos con tan solo tres click. De manera que un profesor pueda manejarla mirando a sus alumnos, de pie, mientras les habla en voz alta. Hemos conseguido que la carga de trabajo para el docente que sea mínima y que perciba en el acto un benficio directo: una agenda optimizada para los deberes, limpia y editable. Esto le hará imposible olvidar o confundir ninguna tarea encomendada a sus alumnos. Y lo más importante: tendrá bajo control la carga de trabajo de sus alumnos, con una potencia de análisis en al palma de su mano que no encontrará en ninguna otra aplicación docente.

Social media & sharing icons powered by UltimatelySocial