Una app para educar el hábito de estudio

Quizá lo más valioso de Studeam, la app que planifica del estudio y los deberes, no está tanto en el hecho novedoso de que sea capaz de organizar bien las tareas de un estudiante. Cierto que esta novedad es muy interesante por su ventaja práctica inmediata y ya hemos descrito muchos de los beneficios asociados al cálculo de una planificación objetiva, pedagógica, inmediata y de óptimo aprovechamiento del tiempo. Pero en este artículo queremos centrarnos en el propósito real de la app: educar el hábito de estudio.

Adquirir un buen hábito de estudio es un objetivo principal en la educación. Se refiere a la forma de trabajar, al cómo se hacen las cosas y cómo se aprende y no a lo que se aprende en concreto.  El desarrollo de un buen hábito de estudio marca profundamente el aprendizaje y los resultados académicos de un estudiante, además de configurar su madurez de forma especial. Todos intuimos que tendrá mucho que ver con la calidad del futuro profesional en que se va a convertir.

En los estudios científicos sobre su influencia en el rendimiento académico, el hábito de estudio aparece frecuentemente incluido como parte de las técnicas de estudio y la planificación -gestión del tiempo-. No cabe duda de que estas suponen la vía de mejora clave sobre la que la acción docente puede influir.

Desde la perspectiva del tiempo, un buen hábito de estudio se podría describir como el desempeño constante y regular de las tareas de estudio que toca hacer cuando toca hacerlas y por el tiempo que requiere hacerlas. Es una de las primeras disciplinas de trabajo que adquirimos en los países donde la escolarización es obligatoria.  Podemos suponer que sirve de preparación para el futuro.

 

El autocontrol y el autoconocimiento

Adquirir un buen hábito de estudio precisa de cuatro ingredientes clave a nuestro parecer: autoestima, motivación, autocontrol y autoconocimiento.

Studeam es una aplicación digital. De forma directa no va a trabajar la autoestima ni la motivación. Pero con los datos que pide y los resultados que ofrece, por su uso está promoviendo directamente el autocontrol y el autoconocimiento en orden a un buen hábito de trabajo, al mismo tiempo que facilita el paso a la acción.

Y esto lo hace de dos formas potentes:

1º por experiencia del usuario con la herramienta

2º por hacer transparente la actividad del usuario a terceros

Vamos a exponer la primera de las formas de desarrollo del autocontrol y el autoconocimiento, la que se refiere a la interacción del estudiante con la herramienta.

 

Reflexión sobre el marco para educar el hábito de estudio

Si un estudiante quiere tomarse en serio crecer en un buen hábito de estudio debe reservar un tiempo de cada día para el estudio de forma estable. Debe reflexionar y tomar una decisión al respecto: ¿Cuánto tiempo debería reservar para el estudio cada día para sacar adelante el curso? ¿En qué franjas horarias podría realizarlo con regularidad? Los tutores solemos hacer este planteamiento a nuestros alumnos y sus familias. Esto es también educar el hábito de estudio.

Studeam necesita que le comunique ese horario de estudio habitual en el que, por defecto, el alumno estará trabajando mientras haya tareas que sacar adelante. Decir “por defecto” es un matiz muy importante. No sirve posponer la tarea para un momento/día posterior porque ahora no se tiene ganas y también mañana se podría realizar si la fecha de entrega lo permite. No sirve porque no sabemos qué nuevas tareas o imprevistos se añadirán mañana. El futuro es incierto y deberíamos ser fieles a la decisión de aprovechar el tiempo que hemos reservado para el trabajo. Muchos estudiantes no hacen esta reflexión y su compromiso con unos tiempos de estudio regulares es mínimo. Sólo se ponen a trabajar en el último momento.

 

El horario extra

Studeam además solicita las franjas horarias en que el alumno estaría dispuesto a estudiar para el caso en que hubiera un pico de trabajo. Es el horario extra de estudio que sólo se pone en juego cuando haya estricta necesidad. Por ejemplo, si normalmente de las 20:00 a las 21:00 sale a pasear el perro, cuando haga falta podría quedarse en casa y sacar una hora más de estudio para emergencias.

Este momento de la configuración del horario es un momento importante de fijar un compromiso y crecer en autoconocimiento. Es un horario que se puede modificar desde la experiencia personal del día a día. La herramienta empuja constantemente a esa reflexión sobre el marco de trabajo, pues siempre planifica las tareas dentro de ese marco y lo hace visible, recordándole al estudiante sus propósitos. Irá comprobando si ese horario habitual es suficiente o se ha quedado corto para el volumen de trabajo habitual que debe realizar.

Para muchos el horario extra significa un grado más de reflexión. Además, le pide que decida con qué frecuencia va a tomarse los pequeños descansos para recuperar la atención. Incide así de nuevo en el autoconocimiento. Creemos que recorrer en serio estos pasos contribuye a educar el hábito de estudio.

 

Una dinámica de evaluación constante

El autoconocimiento se fomenta por la dinámica de evaluación a que obliga el uso cotidiano de la herramienta. Cada tarea se crea con un tiempo estimado de realización, para lo cual el estudiante tiene que reflexionar mínimamente y contestarse: ¿qué tiempo me llevaría terminarla bien?

Cada vez que el usuario requiera una nueva planificación, la herramienta le recuerda las tareas que debe revisar para fijarles un nuevo tiempo estimado. Es decir: ¿en qué estado están las tareas ahora? Si no las he terminado, ¿cuánto me falta para lograrlo? Sin esta actualización Studeam no puede planificar como el usuario necesita. El estudiante queda abocado a una revisión constante de lo realizado si quiere que Studeam le planifique bien.

Este proceso de autoconocimiento está muy ligado al autocontrol. Cuando tomamos conciencia del punto en el que nos encontramos realmente, entonces podemos reajustar nuestra acción para conseguir los objetivos. Envolverse en la ignorancia, en el ya lo haré después, o todavía tengo tiempo, sin haber reflexionado y visualizado una planificación que lo contraste es justo lo contrario. Ahí no cabe el autocontrol.

La propia herramienta le presenta aquellas tareas que precisan una actualización prioritaria antes de ejecutar una nueva planificación, reduciendo ruidos, acortando tiempos, enfocando la atención en lo que necesita evaluación.

En un próximo post recapitularemos lo expuesto y pasaremos a describir cómo potencia Studeam un buen hábito de estudio al hacer evaluable su actividad por terceros.

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